El Acta Constitutiva de la Federación Mexicana y el Estado de Tamaulipas.
. . . Recién consumada la Independencia nacional, el Nuevo Santander, integrante de las Provincias Internas de Oriente, buscó la manera de instalar su propia diputación provincial y lograr con ello su autonomía de esta unidad político-administrativa. Aprovechando la cercanía de su diputado al Congreso general -el cura Antonio Gutiérrez de Lara- con Iturbide, logró que fuera reconocida su diputación, que fue instalada en abril de 1823, cuando ya éste había sido derrocado mediante el plan de Casa Mata y actuando como Junta de Gobierno, se mantuvo en espera hasta la apertura de las sesiones del nuevo Congreso Constituyente que se instaló en noviembre de ese año en la ciudad de México.
Entre los puntos más importantes, el Congreso Constituyente discutió el modelo de república a construir; dos expresiones se enfrascaron en acalorados debates: quienes querían una República Centralista y quienes se definían a favor de una República Federal. 
Tomando como modelo el régimen constitucional federal de los Estado Unidos de Norteamérica, pero igualmente por razones culturales y geográficas propias, la mayoría de los diputados simpatizaban con la República Federal y la consiguiente soberanía para cada uno de los Estados que componían la República. Los centralistas fracasaron en el intento de hacer pasar sus tesis. Es en este contexto que se nombra presidente de la Comisión de Constitución al coahuilense Miguel Ramos Arizpe, quien, auxiliado por los líderes federalistas, redactó un Proyecto de Acta Constitutiva de 36 artículos. El documento se presentó al Congreso el 20 de noviembre de 1823 y concluyó su discusión en enero del año siguiente, aprobándose el día 31 de ese mes, bajo el título de Acta Constitutiva de la Federación.
El Acta Constitutiva de la Federación determina la extensión territorial nacional; establece la independencia para siempre de España; ratifica el principio de soberanía popular, confirma la pertenencia perpetua del Estado a la religión católica, apostólica y romana; adopta un régimen de gobierno en la forma de república representativa popular y federal; reconoce la soberanía de los Estados que conforman la unión federal; divide el poder supremo de la federación en legislativo, ejecutivo y federal; igualmente divide en tres poderes los gobierno de los Estados federados; crea un poder legislativo dividido en dos cámaras, la de senadores y la de diputados; consolida el principio de igualdad de las personas ante la ley; integra también los derechos fundamentales de las persona y del ciudadano, tales como la libertad de creencia, de escribir y publicar ideas.
En su artículo séptimo hace referencia a los territorios y estados que integrarían la federación. Los territorios fueron: el Interno de Occidente, integrado por Sonora y Sinaloa; el Interno de Oriente, formado por Coahuila, Nuevo León y Texas; el Interno del Norte, compuesto por Chihuahua, Durango y Nuevo México. Los estados fueron: México, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Jalisco, Yucatán, Zacatecas y Nuevo Santander o de las Tamaulipas–, las dos Californias unificadas y el de Colima, segregado de Jalisco.
El Acta Constitutiva de la Federación Mexicana es considerada como un anteproyecto de la Carta Magna y fue el primer paso de México al federalismo, entendido éste como la unión de los estados libres y autónomos, correspondiéndole signarla por el Nuevo Santander a su diputado único, don Pedro Paredes y Serna, constituyéndose de esta manera como parte integrante de la federación y naciendo el Estado libre y Soberano de Tamaulipas.